SANTO DOMINGO, R.D. – El presidente Luis Abinader afirmó que la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití, encabezada por militares kenianos, nunca recibió los recursos suficientes para garantizar el éxito de su labor en la vecina nación.
“Tengo que decir que nunca se le dieron todos los recursos al grupo de Kenia para poder traer la cantidad de personas que era originalmente planeada, que eran unos 2,500, pero tenemos que adaptarnos”, manifestó Abinader durante su participación en La Semanal con la Prensa.
Las declaraciones del mandatario se producen luego de que su homólogo de Kenia, William Ruto, advirtiera que el mandato de la MSS en Haití vencerá el próximo octubre, solicitando al Consejo de Seguridad de la ONU que guíe una transición responsable. Ruto abordó el tema en una reunión bilateral con la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, en el marco de la segunda cumbre entre África y la Comunidad del Caribe (Caricom) en la sede de la Unión Africana en Adís Abeba, Etiopía.
El mandatario keniano explicó que revisaron los urgentes desafíos de seguridad global, con especial atención a la misión en Haití bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, enfatizando la necesidad de cooperación internacional para estabilizar la región.
Respecto a la postura de Estados Unidos, Abinader valoró el cambio de actitud del gobierno encabezado por Donald Trump y su secretario de Estado Marco Rubio, que buscan promover el restablecimiento del orden en Haití. “Eso es lo que ellos nos han manifestado y esperamos que esa nueva política sea exitosa”, indicó.
El jefe de Estado también adelantó que durante la asamblea general de la ONU volverá a denunciar el abandono de la comunidad internacional frente a la crisis socioeconómica que enfrenta Haití. “Con esa situación seguimos cargando pesado, principalmente la República Dominicana”, enfatizó, recordando que la Misión Multinacional, activada en 2024, tiene como objetivo apoyar a las fuerzas de seguridad del país isleño en su lucha contra las bandas armadas, que controlan un 90% de la capital y otras zonas estratégicas.
